Creo que casi nadie negará que los humanos, cuando tratamos de reconocer a otro ser vivo observando su cara (no meto el resto del cuerpo porque en ese caso la cosa cambia, pervertidos, que sois unos pervertidos), lo primero que hacemos es mirar los ojos. De hecho, hay numerosos estudios que han explicado hasta la saciedad cómo se realiza el reconocimiento facial en humanos: se centra en la observación de los ojos cuando se trata de un congénere, y empieza en los ojos para derivar a otras partes de la cara cuando se trata de especies distintas.

Tampoco me negará nadie a estas alturas (a menos que haya algún creacionista por aquí) que los primates y los humanos compartimos enormes similitudes debido a nuestro común origen. Así que hay científicos que se han planteado si los primates llevan a cabo el reconocimiento facial igual que nosotros, lo cual supondría un paso más en la afirmación de la evolución y del origen común de nuestras diversas especies. Pues según esta noticia de CORDIS, el Instituto Max Planck de cibernética biológica, ubicado en Alemania, ha publicado los resultados de un estudio demostrando que los humanos y algunos primates objeto de estudio (macacos rhesus) siguen exactamente las mismas pautas de reconocimiento de individuos de la misma especie. Es decir, que humanos y primates (o por lo menos humanos y macacos rhesus) tenemos mucho más aún en común de lo que pensábamos.

Así que a partir de ahora no os sintáis mal si alguien os dice que le miráis con cara de mono. Es más. Sentíos orgullosos de vuestros orígenes.

Ea.